Libros clásicos
Cómo leer libros clásicos y no morir en el intento | Miscelánea
sábado, 15 de octubre de 2016 • Libros clásicos, Miscelánea
Esta entrada tenía meses en borradores desde que hace algunos ayeres platicaba con alguien sobre los clásicos de la literatura, la relación amor-odio y a veces el poco gusto que se tiene por ellos. Ya sea porque en la escuela eran lectura obligatoria y parezca un martirio sin fin o cualquier razón que se te cruce por la mente.
Sabemos muy bien la importancia que estos tienen pero nos cuesta mucho tomar la iniciativa, salir de nuestra zona de confort y empezar ese clásico que siempre hemos querido. Quizás no lo hacemos por el prestigio que los rodea, por su volumen o grado de dificultad. Como sea, el caso es que no los leemos, a pesar de que a veces pensemos en que nos gustaría haberlo hecho. Entonces ¿por qué no al menos intentarlo?
En este post te compartiré alguno tips que me han servido a mí en mi viaje con los clásicos.
Haz una lista
Si, así de sencillo. Selecciona títulos que te gustaría leer, recuerda que la lectura es una de las formas de la felicidad. Guíate por tu criterio, por ejemplo digamos que tienes curiosidad por los clásicos griegos, los clásicos rusos o los clásicos de la ciencia ficción, entre muchos mas que hay, el adjetivo "clásico" no significa antiguo o aburrido.
Piensa en las cosas que te gustan
Si ya tienes una cierta experiencia lectora, puedes pensar en las cualidades de un libro que encajen contigo. Puede que te gusten narrativos con montón de personajes, los de descripciones largas y detalladas o quizás te gusta ser parte de aventuras extraordinarias. En todos los casos, eso que leíste y que te gustó es una sola rama de un árbol mas frondoso llamado literartura.
También otra cosa que puede ayudar es que si tienes un escritor favorito busca sus influencias, por ejemplo si te gusta Umberto Eco puedes probar con Arthur Conan Doyle. De Tolkien podrías saltar a Shakespeare incluso hasta Sófocles.
Fija objetivos
Ahora que ya tienes al elegido viene lo mas importante: leerlo. No diré que "terminarlo" porque lo mas terrible es leer por obligación. Sin embargo es posible que te ayude a plantearte algunas metas a cumplir. Por ejemplo, leer el Quijote en 6 meses, pasar de las 100 páginas en Guerra y paz, leer un capítulo a la semana, leer todas las novelas de Virginia Woolf en 1 año, etc. En nuestra época estamos muy habituados a descartar casi de inmediato algo que no nos gusta y tenemos la costumbre de consumir contenidos de poca duración y cómodos. Demos una oportunidad más allá de nuestra propia sed de autocomplacencia.
Se paciente contigo
Me pasa que a veces quisiera haber leído a Nietzsche de pies a cabeza (y quizás podría hacerlo) pero hay una posibilidad de que me estrelle contra una pared de concreto. Siento que hay que ir poco a poco como en un entrenamiento, hay que hacerlo gradualmente y con ritmo.
Conoce el universo de los libros
Aunque de fuera todo parece igual, la verdad es que en cada libro hay bastantes diferencias, por ejemplo la edición con sus dimensiones, la calidad del papel, el tamaño de letra... pueden hacer muy diferente la experiencia lectora. En México tenemos estas ediciones de la editorial Porrúa "Sepan Cuantos..." que son baratas, si, pero son una pesadilla. Mi recomendación es que revises y compares hasta que encuentres el libro que buscas.
Si no te gusta, déjalo, no se va a acabar el mundo
¿Cumpliste con los pasos anteriores y no conseguiste terminar el libro? No te preocupes, puede que no era tu momento y siempre hay la posibilidad de darle otra oportunidad en el futuro, pero también puede suceder que el libro simplemente no te guste o entusiasme. Si es el caso y de verdad lo intentaste puedes dejarlo.
A veces hay libros que son para ciertos lectores y en ocasiones hay libros que son mas adecuados para otros. No te sientas mal si todo mundo habla de Lolita como la mejor obra y a ti no te llena, tenemos gustos diferentes y se trata de probar, como muchas cosas de esta vida.
Comparte
La lectura es una experiencia que completa su ciclo cuando se comparte con alguien más.
Cuando nos embarcamos en una aventura que es un reto (y vaya que los clásicos lo son), sentir el apoyo de los demás puede alentarnos a seguir en pie con el objetivo. Por ejemplo, si le contamos a alguien los descubrimientos de nuestras lecturas y esa persona ve tu esfuerzo en los desconocido o que tal que platicas con alguien que ya leyó ese mismo libro que nosotros. Si hay algún milagro en la lectura es descubrir, que aunque parece una actividad solitaria nos sitúa en el centro de una comunidad.
Mi lista de clásicos leídos que espero siga creciendo.

¿Alguna sugerencia?
Digan la verdad, ¿les gustan los clásicos?
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